Al elegir una tarima compuesta, la mayoría de nosotros se enfrenta a un dilema: a simple vista, los materiales parecen muy similares, pero el precio puede variar considerablemente.
Las fotos en los catálogos o redes sociales, las visualizaciones de diseño o incluso la apariencia en la tienda pueden ser engañosas: las imitaciones baratas pueden parecer casi idénticas a una tarima premium.
Sin embargo, en la práctica, la calidad y la durabilidad del suelo resultan ser mucho menores.
La diferencia que no se ve a primera vista
Densidad del material
Una tarima de calidad siempre tiene una alta densidad, lo que garantiza una mayor resistencia, estabilidad frente a deformaciones, menor contracción y ausencia de grietas ante los cambios de temperatura.
Gracias a ello, conserva su forma y estética durante muchos años, incluso con un uso intensivo.
Para reducir el precio, algunos fabricantes utilizan componentes más baratos, como harina de maderas blandas —pino o abeto—.
Estos tipos de madera no son adecuados para producir un compuesto de calidad, por lo que las tarimas fabricadas con estos materiales se desgastan, se doblan y se rompen con rapidez.
Geometría perfecta
Un compuesto de alta calidad siempre presenta una geometría impecable. No es solo una cuestión estética, sino también técnica.
Si la tabla no es completamente recta, tras la lluvia o la nieve el agua se acumulará en su superficie y se evaporará de forma irregular, provocando con el tiempo manchas visibles.
El estancamiento constante de humedad también reduce la vida útil de toda la tarima.
Si eliges una tabla hueca, presta especial atención al grosor de las paredes del compuesto y a la forma de los refuerzos internos.
Muchos fabricantes reducen el grosor de las paredes para abaratar costes, pero esto acorta su durabilidad casi a la mitad.
El espesor mínimo recomendado es de 5 mm.
Aditivos: el componente más pequeño, pero más importante
Los aditivos son ingredientes especiales que aportan al compuesto sus “superpoderes”:
previenen la decoloración y el desgaste por radiación solar, aumentan la resistencia frente a los factores climáticos y hacen que la superficie tenga un aspecto más natural.
Aunque representan solo alrededor del 10 % de la composición, pueden suponer hasta el 30 % del coste del producto.
Muchos fabricantes de tarimas baratas reducen precisamente la calidad de estos aditivos, lo que abarata el producto pero provoca que la tarima pierda rápidamente sus propiedades y decepcione a los propietarios.
Tipo de acabado superficial
A primera vista, todas las tarimas pueden parecer de madera, pero la diferencia está en la tecnología de fabricación, el control de calidad y la durabilidad a largo plazo.
Al elegir, comprueba:
- Qué tan fácil es rayar la superficie o dejar una mancha.
- Si los daños se pueden eliminar fácilmente.
- Si la tarima se vuelve resbaladiza cuando está mojada.
- Qué tan rápido pierde color con la exposición al sol.
Garantía y certificaciones
Los fabricantes de materiales de alta gama siempre disponen de certificados de calidad.
No son simples papeles: representan la reputación de la marca.
Las marcas más baratas suelen carecer incluso de certificaciones básicas.
También es importante considerar la garantía: las marcas innovadoras y de alta calidad como Bruggan o Legro ofrecen garantías oficiales de 15 a 25 años para sus tarimas.
¿Por qué no deberías guiarte solo por las fotos o el precio?
Las imágenes no muestran la densidad del material ni la estructura del recubrimiento.
Las tecnologías de visualización actuales pueden hacer que un material de baja calidad parezca muy atractivo.
Por eso, es esencial ver y tocar la tarima antes de decidir.
Comprueba cómo cambia el tono con la luz y la sombra, cómo reacciona ante arañazos o manchas y qué tan fácil es restaurarla.
La diferencia entre una tarima premium y una imitación barata puede no ser visible al principio,
pero es precisamente esa diferencia la que determina cuánto tiempo podrás disfrutar de tu terraza.
No es solo una cuestión de estética, sino también de seguridad.
Al elegir las innovadoras tarimas Bruggan o Legro, obtienes calidad comprobada, garantía y una superficie que conservará su belleza durante muchos años, incluso en las condiciones más exigentes.
